lunes, 27 de abril de 2020

Realidad traumática y paranoias ordinarias.


Ante la pandemia del Covid19 se multiplican los relatos simplificadores con tintes paranoides. Τodos ellos tiene como eje central la idea que la pandemia de virus es resultado de unos malos cerebros que quieren someter a la humanidad. Aclaremos: Desde luego la situación actual se puede aprovechar para desmantelar aun mas las libertades y derechos sociales , desde luego puede ser un paso para avanzar a una sociedad de control sin precedentes, perο eso no implica que la pandemia o las medidas de confinamiento son resultado de la un plan meditado por las elites. En otras palabras no se deben confundir los posibles efectos políticos y sociales de la situación -un aumento del control biopolítico de la población- con las causas de la pandemia. Una cosa es que la situación de la pandemia funcione a una determinada dirección y otra cosa es que se haya creado conscientemente con el objetivo de funcionar a esta dirección. Dicho con sencillez, el error consiste en convertir el efecto en causa .

Por cierto, algunos niegan incluso la misma existencia de la pandemia. Las imágenes de UCI desbordadaslas entrevistas a médicos exhaustos las cifras no les afectan. Siguen insistiendo, incluso después de tantas semanas, que la emergencia no existe, que todo es resultado de una enorme manipulación o delirio. Para ser mas precisos, pocas veces encuentras estas posiciones como discursos personales coherentes. Las personas que los reproducen suelen mezclarlos – unas veces sostienen que la pandemia no existe y otras que la pandemia existe porque algunos centros lo han querido -  dependiendo del momento.

Hay una serie de mecanismos que se utilizan para justificar estas posturas. Un mecanismo es la atención selectiva: ante todos las informaciones que surgen, se presta atención sólo a aquellas que confirman la creencia del sujeto -en el caso de Covid19, por ejemplo, el caso de algún hospital no desbordado o de alguna residencia geriátrica sin afectados se ven como demostración de que la pandemia casi no existe o que es un virus normal.

En algunos casos se escogen investigaciones -como la de la Universidad de Stanford, https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.14.20062463v1.full.pdf- o entrevistas de expertos que a los ojos de algunos lectores son pruebas de que este virus “no es para tanto”. Se olvida que una investigación o una declaración nunca son suficientes para demostrar algo. Además tienes que poder hacer una lectura en profundidad para poder valorarla. Por ejemplo, en el articulo investigación de la Universidad de Stanford se comenta que el virus tiene una tasa de letalidad mucho mas baja que lo que pensabamos pero es extremamente contagioso y en consecuencia el porcentaje de los fallecidos en relación con el numero total de contagiados es bajo. Por tanto, no se trata de un virus agresivo pero  provoca victimas porque es muy contagioso.  No obstante la investigación circula en la red como demostración de que no representa un alto riesgo porque mata sólo el 0.1% de los afectados, ignorando el contenido real y las limitaciones de la publicación. Y lo mismo pasa en muchísimos casos de opiniones o investigaciones de personas expertas.

Otro mecanismo para confirmar creencias conspiratorias son los argumentos «Ad ignorantum». Se trata de una falacia lógica según la cual todo es resultado de una o otra manipulación por parte de unos centros oscuros, porque no se puede demostrar lo contrario. Los que argumentan de esta manera responden a la objeciones a sus postulados con la pregunta «y cómo lo sabes que no es así?” El problema con este tipo de argumento se evidencia si pensamos lo siguiente: Imaginemos que alguien diga que ahora mismo circula en la avenida central un elefante porque no se puede demostrar que este elefante no circula. Es absurdo pero para algunas mentes es suficiente.

Pero el meollo de la cuestión no es la sesgos lógicos de estos silogismos sino lo que los origina: no es otra cosa de la angustia. Sabemos desde Freud que el delirio es una manera de dar coherencia a una experiencia caótica e insoportable. Es la respuesta del sujeto hablante y mortal ante un estado que lo desborda. La situación actual es inédita, y ademas nos recuerda de manera llana y clara nuestra propia finitud. El sentido común se ha invertido. Lo que antes era muestra de una conducta patológica (no salir de casa, no tocarse con los otros, limpiar constantemente manos y utensilios) se ha convertido en conducta apropiada. Residencias llenas de cadáveres de personas mayores. Pistas de patinar que se convierten en morgue a causa de la cantidad de muertos. . Enfermos que fallecen solos en las UCI. Una sociedad que hasta ahora reprimía e invisibilizada la muerte, se arroja a un cotidiano encaramiento con ella. Sin duda lsituación es abrumadora, traumática rompe los esquemas con los que concebíamos la realidad hasta ahora. Como pasa con muchas cosas malas e inesperadas surge el grito ¡eso no puede ser!. Una experiencia traumática necesita ser explicada e justificada, encontrar su causa  y sentido para poder ser afrontada. La religión ha sido el gran relato que ha permitido, por bueno o por malo, soportar lo insoportable. El Dios, el Diablo, los pecados de los Hombres, la justicia Divina, la muerte que no es el fin del todo, todo eso eran ideas a través de las que el sufrimiento o la muerte adquirían un sentido, y de esta manera se podían pensar y hablar, es decir, entrar en un proceso de elaboración simbólica que pulía su cruda realidad. Pero ahora, la relativa caída de esta narración ha dejado un hueco que ,ante una brote de angustia, se debe llenar de cualquier manera. Hay una necesidad de sentido y no hay relatos que la puedan cubrir. La angustia queda suelta y fomentada aun mas por la inflación informativa, la cibernetización del contacto humano, la ausencia de tacto. Una consecuencia  -entre otras - son los cuasi-delirios que escuchamos .

La crítica social, tan necesaria para no pagar la factura de esta crisis como de otras, o para no pasar de la crisis de Covid-19 a un régimen Covid-1984 orwelliano, es muy diferente del estado de paranoia ordinaria que aparece estos días. Para analizar la realidad es necesario no huir de su carácter traumático y poder distinguir el sufrimiento que es atribuible a la organización social y política de la fragilidad que es constitutiva de la existencia humana.






sábado, 4 de abril de 2020

Hacer vivir y dejar morir en la era de Covid-19


Crisis de la pandemia de Covid-19: En condiciones de falta de recursos sanitarios, o, mejor dicho, de colapso, se puede decidir asignar un respirador o una cama de la UCI a una persona  joven - luchar hasta el final por su vida - y no a una persona mayor. En un escenario aun mas dramático, gente de avanzada edad muere abandonada en algunas residencias geriátricas. La segunda noticia se considera escandalosa, pero no tanto la primera, que se ve con mas compresión ya que “¿qué mas se podría hacer?” Lo que no se nota es que una linea continua conecta la primera práctica (la priorización de los jóvenes en el tratamiento) con la segunda (el abandono de los mayores en la residencia) porque las dos parten del mismo principio. La emergencia sanitaria evidencia que en la sociedad actual no todas las vidas valen lo mismo.

¿No se trata de una discriminación basada en la edad, constitutiva de los valores y las conductas de nuestra época, y cultivada desde hace décadas en los medios de comunicación, la publicidad, la selección de personal en las empresas, o la producción de mercancías? La juventud - y lo que la acompaña - se ha convertido en una especie de medida de valor. En un vídeo un medico explicaba la lógica de la medicina de la catástrofe: “en este caso no miramos la utilidad individual del tratamiento para el paciente, sino su utilidad social”. Desde hace bastantes años, la enseñanza ideológica neoliberal nos dice lo mismo: el mas competitivo sobrevive. Las oportunidades son para ser aprovechadas por los mas emprendedores. En los trabajos, en las relaciones sociales y ahora en la distribución de los respiradores y las camas -todo precarizado por las doctrinas de esta enseñanza – domina de manera explícita o implícita, la ley del mas fuerte. Las crisis económicas o sanitarias hacen que este sistema de valorización muestre su carácter canibálico , que condena una parte de la población al miedo, la desesperación, la soledad y, a veces, la muerte.

La medicina de la catástrofe habla de la “utilidad social” -y no individual- a la hora de decidir si se asigna un recurso sanitario o no a un paciente. Desde luego , después de la crisis y los recortes, la catástrofe llega con mucha mas facilidad. Pero es una catástrofe no por el virus, el virus es sólo su catalizador. Y se puede pensar, sin mucha probabilidad de equivocarse, que en la práctica una noción tan abstracta como “utilidad social” significará que los pacientes sin recursos económicos  o contactos sociales estarán condenados. Porque, obviamente, un médico no va a dejar fuera de la UCI un paciente que es pariente de un cargo publico importante o de un empresario, incluso si este paciente sufre un cáncer matastático avanzado o cualquier otra patología seria – se supone que si tienes poca probabilidad de sobrevivir o poca esperanza de vida, la medicina de la catastrofe  no te prioriza, pero eso depende siempre de quién eres... Como siempre la desigualdad social muestra sus dientes: los mas pobres lo tienen peor.

 Y se puede añadir que cuando se habla del valor social del paciente, se plantea la hipótesis de que se anteponen trayectorias vitales normativas. Qué añade valor social según los criterios establecidos? La Familia, el dinero, el éxito, la fama. Las proporciones de estos elementos pueden variar pero seguro que un ejercicio de la diferencia y de la subjetividad que no pasa por estos criterios resta y no suma  ante los ojos del evaluador. En las sociedades supuestamente libres, se avala la libertad individual y cada uno puede elegir su forma de vida , pero la situación que atravesamos muestra que esta libertad puede ser una palabra vacía cuando viene el momento de su valorización social. Al final, lo que se afirma son las jerarquías sociales y  aun más sus formas mas conservadoras. Y la distribución desigual de la muerte, que siempre algo tiene que ver con ellas.

domingo, 12 de enero de 2020

Sobre la necesidad de un nuevo universalismo político:

El entusiasmo el por nuevo gobierno español me suena un poco el clima en Grecia por la subida al gobierno de Syriza en 2015. Me acuerdo que Syriza subió al poder con promesas de políticas sociales. Y las primeras 48h salían noticias de anulaciones de medidas de austeridad impuestas por gobiernos anteriores y la UE, que daban la impresión de que esta izquierda de verdad tenía algo de radical. Pero luego vino la bofetada de la realidad política internacional: los mercados financieros y sus aliados políticos tenían un control sobre las arcas publicas que imposibilitaba cualquier política antineoliberal.
Me pregunto qué nos hace pensar que ahora podría pasar algo diferente. La respuesta es que los humanos tenemos una tendencia magistral al auto-engaño. El gobierno de Podemos/PSOE tendrá las manos atadas, incluso si quiere no puede...Y creo que, quizás, el cambio es resultado de un proceso diferente. Intento definir algunas de sus características: La ideología neoliberal , que es el Dios de la economía mundial y cuya encarnación son los mercados, se puede contestar de la misma manera que se debilitaron todas las religiones, a saber , por respuestas políticas y sociales, que, aunque locales, tienen pretensiones universalistas. Lo que necesitamos es una nueva Internacional , que aspire a una  regulación mundial de la economía.
Eso, evidentemente, requiere la presencia de múltiples actores políticos que sepan resistir a la sirenas (y la corrupción narcisista) de la política profesional actual. Requiere constante movilización social e implicación ciudadana para controlar y condicionar la toma de decisiones de los/as representantes. Y sobretodo el desarrollo de una capacidad política reflexiva sobre los límites de la realidad política e económica -para esquivar las bofetadas anteriormente mencionadas.
En otra palabras: Ni resignarse ante los limites que han impuesto adversarios poderosos, ni ignorar su existencia. Determinación, y también estrategia y pragmatismo. Saber aceptar que no todo es posible e igualmente cuidar los valores y la ética del proyecto emancipatorio , que nos mantienen en movimiento hacía los objetivos de igualdad y justicia social.

domingo, 20 de octubre de 2019

Barcelona, octubre 2019: La revuelta sin voz

La condena de los políticos catalanes en el Tribunal Supremos funcionó como chispa que provocó p un incendio fuera de control. Por varios días Barcelona se enfrentó a una revuelta juvenil como nunca había visto antes. Miles de jóvenes construyeron barricadas y se confrontaron con la policia, ignorando la Ley y los llamamientos a la calma. La participación a estas prácticas ha sido especialmente masiva, y con una insistencia sin precedentes. Dado que no se trata de incidentes asilados, las consecuencias políticas son importantes:

1. La revuelta a la calle empezó por la decisión del Tribunal Supremo, no obstante , no es esta su razon y su causa. Toda la historia del referéndum y del encarcelamiento de algunos de sus organizadores dió la oportunidad para la expresión de un descontento que va mas allá de esta cuestión , aunuqe en relación con ella. La juventud que sale a la calla denuncia toda la miseria de la supervivencia y el canibalismo social que impone el capitalismo tardío. Desde luego el grito «Independencia» une la mayoría, pero no es una revuelta por la Independencia,es decir, la creación de un nuevo estado. Esta reivindicación funcioná como una consigna, un «significante vacio» (como diría Laclau) que puede expresar o co-articular contenidos múltiples e diferentes. Para algunos/as significa la creación de un nuevo estado , para muchos/as la liberación del territorio del entramado de los intereses de las élites del régimen del 78 con los poderes del INDEX 35 que han impuesto políticas de austeridad y salvajes recortes durante los últimos años. Para otros puede significar la rebelión contra el capital o/y el estado, o todo junto a la vez. En todo caso si hay algo en común en este pluralismo y confusión de significados es que rompen con la agenda del independentismo oficial, que tenía como objetivo la creación de un nuevo estado internacionalmente reconocido y bajo el liderazgo de políticos profesionales y intelectuales orgánicos del catalanismo. En otras palabras tenemos la gestación y surgimiento de nuevos contenidos, mas sociales.

2. En consecuencia, el movimiento independentista se ha fracturado -no de todo - entre una tendencia nacional pacifista que sigue la linea oficial, y otra, mas juvenil que introduce o quiere introducir cuestiones sociales y mas futuristas. La patata caliente para el catalanismo oficial es que el plan político de sus lideres encarcelados ha sido las negociaciones bilaterales con el estado español, y por eso siempre han intentado dar la impresión de interlocutores serios que lideren un movimiento compuesto de ciudadanos responsables y pacíficos. El discurso, por la otra parte, de la ala derecha del Estado es que son lideres de una insurrección. El tribunal supremo les ha condenado por «sedición» pero no por rebelión como pedía la fiscalía. La revuelta en la calle avala los argumentos de la fiscalía -que son lideres de un movimiento violento- y de la tendencia mas derechista del españolismo y dificulta la posición penal y política de los lideres encarcelados -evidentemente también la posibilidad de quedarse en libertad pronto. La caída del reato oficial del catalanismo provoca una crisis de liderazgo -se consideran lideres de un movimiento que no controlan.

3. Es casi seguro que vendrá operaciones represivas por parte de la policía a gran escala. Ya se han impuesto la primeras prisiones provisiones. Las autoridades examinarán hasta la saciedad las docenas de videos para identificar y detener personas. Es probable que se dirijan contra el abanico político de  diferentes colectivos y tendencias políticas  — aparte de los jovenes sin afiliación política concreta. Todo el delirio contra las CDR muestra que el estado español intentará repetir la receta del País vasco imponiendo la calificación de “terrorismo” a la revuelta.


4 .La revuelta social de los últimos días evidencia un vacío discursivo. La dirección política del catalanismo oficial, evidentemente ,se desmarca y condena. Las organizaciones y colectivos anticapitalistas no dirigen el movimiento, y no han expresado estrategia y discurso que pueda ofrecer una perspectiva a la juventud radicalizada. Tampoco es fácil expresar y equilibrar diferentes sensibilidades sociales y nacionales, teniendo en cuenta los diferentes actores (partidos, estados, medios de comunicación , empresas) que se implican en esta historia. La revuelta desoye hasta cierto punto las directrices de los lideres oficiales del independentismo, pero no puede romper totalmente con ellos, porque romper con ellos quiere decir romper con los presos, y eso no se posible: los presos tienen un peso simbólico y político especial en la la confrontación con el estado español. La juventud radicalizada quiere intensificar el conflicto no sólo contra el estado español sino también contra las élites de todo color y ha roto con el relato del movimiento pacífico y cívico”, ¿pero hasta dónde puede llegar sin un discurso autónomo y bajo la mirada represora del estado (post)franquista? La revuelta ha sido un hijo del catalanismo hasta cierto punto (como también de las luchas anticapitalistas y libertarias de esta ciudad) aunque sea hijo indeseado -aun no se ha dotado con experiencias, discursos y estructuras mientras sus enemigos la quieren aniquilar aquí y ahora. Cualquier palabra a favor probablemente se pagará caro y por otra parte, tampoco queda claro con qué discurso alguien la podría defender. Ni siquiera se ha contestado la pregunta esencial “Cual es el objetivo?” ¿La independencia? ¿La libertad de los presos políticos? ¿La república social o socialista? ¿La revolución proletaria?Así que la revuelta se queda huérfana. Nadie la adopta, nadie dice que la acepta. Quizás hasta cierto punto eso sea su destino histórico. Y los Acontecimientos aparezcan en el momento de la excepción, cuando la rebelión encuentra su voz.

sábado, 19 de octubre de 2019

Βαρκελώνη, Οκτώβρης 2019. Μια πρώτη εκτίμηση.

Η καταδίκη των καταλανών πολιτικών από το Ανώτατο Δικαστηρίου για την διοργάνωση δημοψηφίσματος το 2017, λειτούργησε σαν σπίθα που προκάλει πυρκαγιά πέρα από κάθε έλεγχο. Εδω και 5 μέρες η Βαρκελώνη αντιμπετωπίζει ενα νεολαιίστικο ξεσηκωμό χωρίς προηγούμενο. Χιλιάδες νεοι στήνουν οδοφράγματα και συγκρουόνται με την αστυνομία, αψηφώντας το Νόμο και τα καλέσματα για ηρεμία. Οι συμμετοχή σε αυτές τις πρακτικές είναι μαζική, μαζικότατη, και με μια επιμονή που η Βαρκελώνη δεν έχει δει εδώ και πάρα πολλά χρόνια. Εφόσον δεν πρόκειται για απομονωμένες ενέργειες , οι πολιτικές  συνέπειες είναι σημαντικές:

1. Η εξέγερση στον δρόμο ξεκίνησε με αφορμή την απόφαση του ανώτατου δικαστηρίου, δεν είναι όμως αυτό λόγος  και αιτία της. Η όλη ιστορία της δημοψηφίσματος  και της φυλάκισης των οργανωτών του έδωσε την ευκαιρία για να εκφραστεί μια δυσφορία που πάει πιο πέρα από το συγκεκριμένο ζήτημα αν και σε σχέση μαζί του. Οι νεολαίοι που βγαίνουν στο δρόμο καταγγέλλουν όλη τη μιζέρια της επιβίωσης και τον κοινωνικό κανιβαλλισμό που εχει επιβάλει ο ύστερος καπιταλισμός. Βέβαια η κραυγή "Ανεξαρτησία" ενώνει τους περισσότερους, όμως δεν είναι εξέγερση για την Ανεξαρτησία, δηλαδή απλώς την δημιουργία ενός νέου κράτους. Το αίτημα αυτό λειτουργεί σαν μια φράση, ένα σύνθημα, ένα "κενό σημαίνον" (όπως θα έλεγε και ο Laclau) που γεμίζει με ποικίλα και διαφορετικά περιεχόμενα. Για κάποιους σημαίνει (και) την δημουργία νέου κράτους, για πολλούς σημαίνει την απελευθέρωση εδάφους από τα συμφέροντα τον οικοινομικών και πολιτικών ελιτ, και πιο συγκεκριμένα, από το σύμπλεγμα του καθεστώτος του 78 (el règime del 78) – τα κόμματα και τα πρόσωπα που εξασφάλισαν την μετάβαση από την φρανκική δικτατορία στην κοινοβουλευτική μοναρχία- με τα επιχειρηματικά και χρηματιστηριακά συμφέροντα φιλοευρωπαϊκού προσανατολισμού που έχουν επιβάλλει πολιτικές λιτότητας και άγριων περικοπών τα τελευταία χρόνια Μπορεί επίσης να σημαίνει εξέγερση έναντια στο κεφάλαιο ή και το κράτος, ή όλα μαζί τα παραπάνω. Αν κάτι όμως είναι κοινό σε όλη αυτή την ποικιλία ή σύγχυση περιεχομένων είναι ότι σπάει την επίσημη ατζέντα του καταλανικού εθνικισμού, που είχε σα στόχο ένα νέο κράτος με ευρωπαϊκή αναγνώριση κάτω από την ηγεσία επαγγελματίων πολιτικών και οργανικών διανοούμενων του καταλανισμού. 'Εχουμε με άλλα λόγια   την κυοφορία και ανάδυση πιο κοινωνικών περιεχομένων.

2. Το καταλανιστικό συνεπώς κίνημα έχει διασπαστεί ανάμεσα σε μια ειρηνιστική εθνική τάση που ακολουθεί την επίσημη γραμμή, και μια άλλη, πιο νεολαιίστική, που εισάγει ή θέλει να εισάγει κοινωνικά και ριζοσπαστικά ζητήματα – συνήθως όχι διαχωριζόμενη από το εθνικό ζήτημα. Η καυτή πατάτα για τον επισημο καταλανισμό είναι ότι η πολιτική επιδίωση των εγκλειστων ηγετών του καταλανισμού ήταν και είναι οι διμερείς διαπραγματεύσεις με το ισπανικό κράτος, και για αυτό προσπαθούσαν πάντα να δίνουν την εντύπωση σοβαρών συνομιλητών που ηγούνται ενός κινήματος αποτελούμενου από οικογενειάρχες και υπεύθυνους φιλήσυχους ανθρώπους. Το επιχείρημα της ισπανικής δικαιοσύνης και της δεξιάς πτέρυγας του κράτους , από την άλλη πλευρά, ήταν και είναι ότι οι έγκλειστοι είναι ηγέτες ανταρσίας. Ας μην ξεχνάμε ότι το ανώτατο δικαστήριο τους καταδίκασε για “sedición( οργάνωση μαζικού ξεσηκωμού χωρίς βία) και όχι για “rebelión” (ξεσηκωμός με βία, για την ανατροπή του πολιτεύματος ή την απόσχιση ενός μέρος του κράτους) , όπως ζητούσε η εισαγγελία. Η εξέγερση στο δρόμο δίνει επιχειρήματα στην εκδοχή της εισαγγελίας και της πιο δεξίζουσας ταση του ισπανισμού, ενώ δυσκολεύει αφάνταστα την θέση των καταλανών ηγετών και επίσης, ας μην το ξεχναμε, την προοπτική απελευθέρωσης τους. Το επίσημο αφήγημα του καταλανισμού καταρρέει, και αυτό δημιουργεί πλέον, μια κρίση ηγεσίας.

3. Είναι σχεδόν βέβαιο ότι θα ακολουθήσει μεγάλης κλίμακας καταστολή. ‘Ηδη υπάρχουν προφυλακίσεις. Οι αρχές θα ξεψαχνίσουν τα δεκάδες βίντεο για να εντοπίσουν και να συλλάβουν εμπλεκόμενους στα γεγονότα. Σχεδόν σίγουρο ότι θα κατευθυνθούν εναντία στις οργανώσεις της Εsquerra Independentista, (της καταλανιστικής άκρας αριστεράς) και του αντιεξουσιαστικού χώρου. Αυτές οι τάσεις συναντιούνται σε κάποιο βαθμό μέσα στις Comitès de Defensa de la República (CDR), συνελεύσεις γειτονιάς υπέρ της ανεξαρτησίας, όπου γίνεται μια διαρκής ζήμωση και διαπάλη για το περιεχόμενο της έννοιας “ανεξαρτησία”. Σίγουρα επίσης θα συλλάβουν και απλώς νεολαίους χωρίς ιδιαίτερη πολιτική ένταξη. Το ισπανικό κράτος έχει παράδοση ποινικοποίησης ομάδων και οργανώσεων, και δεν περιορίζεται στην σύλληψη in fraganti άμεσα αναμεμιγμένων .

4. Η κατάσταση που διαμορφώνεται λοιπόν αναδυκνύει ένα κενό λόγου από την εξέγερση των τελευταίων ημερών. Η επίσημη ηγεσία του καταλανισμου φυσικά διαχωρίζεται και καταδικάζει. Οι πιο ριζοσπαστικές αντικαπιταλιστές οργανώσεις και συλλογικότητες δεν έχουν εκφράσει στρατηγική και λόγο που να μπορεί να προσφέρει προοπτική στην ριζοσπαστικοποιημένη νεολαία.  Δεν είναι και απλό να ισορροπήσεις ανάμεσα σε  εθνικά και κοινωνικά ζητήματα  με θετικά αποτελέσματα (όχι δηλαδή να λές τα κλισέ “εσωτερικής” κατανάλωσης ) για την υπόθεση της κοινωνικής ισότητας και ελευθερίας όταν οι άλλοι παράγοντες της παιχνιδιού είναι κράτη , κόμματα, μέσα ενημέρωσης και τράπεζες. Ας μην ξεχνάμε επίσης ότι καθε λέξη εδώ έχει ποινικές συνέπειες, οπότε πρέπει να προσέχεις πολύ τί λες και γράφεις.'Ετσι η εξέγερση μένει, ας πούμε, ορφανή. Κανείς δεν την υιοθετεί, κανείς δεν λέει ότι την αποδέχεται. Αυτό ίσως  να είναι σε ένα βαθμό κι η μοίρα της, και τα μεγάλα γεγονότα  να γίνονται τη στιγμή που εμφανίζεται η εξαίρεση.



domingo, 18 de noviembre de 2018

Sobre la mutación neoliberal de los afectos.

La era del cálculo


No cabe duda que todos los campos de la experiencia, vivimos una apoteosis del cálculo y de la lógica de la Economía: toda acción o conducta se debe dirigir al máximo beneficio posible y la disminución de los costes. Este fenómeno se observa también enn el campo de las relaciones interpersonales : las personas se comportan con la lógica de comerciante, que teme siempre dar más que lo que recibe. Si es verdad que no puede existir relación que no se base en la reciprocidad y la satisfacción mutua, también es correcto afirmar que tampoco la vida sería posible sin esta fuerza que bastantes veces empuja los sujetos a una especie de entrega a favor del cuidado del otro. Las relaciones humanas son la danza extraña entre la fuerza de la autoconservación individual y la de la comunión solidaria, que puede llegar a ver el bienestar (psíquico o físico) personal a través del bienestar del otro. Pensemos los cuidados de las madres y los padres a sus hijos, y en todas las historias del amor profundo. Cada momento en la vida aparece una tensión, que puede tener la forma de una oposición o de un equilibrio dinámico: Cuidado de sí vs cuidado del otro. La primera sin la segunda conduce al canibalismo social. La segunda sin la primera conduce a la autodestrucción masoquista. Es el equilibrio dinámico en las dos que mantiene la vida, o que hace que la vida valga la pena de ser vivida.



Pero, hoy en día, el narcisismo contemporáneo, el imperativo del crecimiento de un “yo”, exitoso y feliz tiene de devorarlo todo, y primero, el cuidado del otro. La relación entre dos personas parece más como encuentro entre dos pequeños empresarios que miden bien riesgos y ganancias bajo una cubertura de declaraciones de buena voluntad. Hasta tal punto que se podría decir que el sujeto de nuestra época no sólo es narcisista sino también paranoide. Considera, aunque la mayoría de las veces de manera inconsciente, que al otro es un rival que quiere usurpar lo que este sujeto tiene- sea bienes materiales, posición social, tiempo o afecto. El otro se ve como un interferencia al proyecto del pequeño reinado imaginario de cada uno. Siempre hay excusas perfectas para ver al otro como como un rival -sobre todo en la sociedad actual, que es una matriz de rivalidades de todo tipo. 

Hay dos fuerzas fundamentales que operan en las relaciones entre   semejantes: Identificación y Rivalidad. Amor y Odioi. Cuando dos personas se encuentran la cuestión que emerge es: “¿Qué quiere el otro de mí?” Abren entonces dos perspectivas, dos fuerzas que determinan mi actitud: la primera me empuja hacía él, porque veo que es como yo, “Insofar as I love myself, another self like myself is equally worth of love” escribe Bruce Finkii. A partir de nuestra semejanza podemos trazar el trayecto de una creación y de una historia común. Pero también hay una segunda posibilidad - la rivalidad - que me conduce a la cerradura, porque el otro está radicalmente separado de mí y nunca me podré sentir su placer o su dolor. La alteridad radical del otro me dice: ten cuidado con él. Vigila, porque te puede engañar, manipular, aprovechar de ti y hacerte daño.



La primacía actual de la rivalidad en las relaciones interpersonales, tiene resultados bastante extraños en el campo relacional y afectivo. Pasa los siguiente: Las reglas de la convivencia dictan que la rivalidad no debe desembocar en una guerra abierta ya que todo los humanos necesitamos los otros como socios, y muchas veces socios afectivos, como amigos , amantes, parejas. No sólo nadie puede vivir en una situación de antagonismo total sino que la búsqueda del contacto, el tacto y el afecto condiciona toda la vida. Así que la rivalidad se debe contener a favor de un acuerdo beneficioso. Los rivales pueden y deben pactar.



La vuelta de la lógica contractual

En este sentido, el mercado es una manera de pactar con el otro. No es sólo un campo en el que se mueve el dinero, sino también la manera de intercambiar afectos y tactos, y una manera de cuantificar los dados y recibidos. El miedo al déficit no está sólo en las oficinas de los presupuestos de los estados. Se ha establecido ya como un principio conductual, incluso antropológico: Todas las actividades se ven como un equilibrio de ingresos y gastos y los ingresos deben ser superiores a los gastos. Así que el sujeto contemporáneo ve con especial cautela la atención que dedica al otro. Y esta cautela se hace aún más evidente en cuestiones de enamoramiento. Slavok Zizek comenta que los modernos aspiran a encontrar el amor (be in love) sin nunca “caer” en él (fall in love), es decir, sin nunca perder el equilibrio de una individualidad autosuficiente. En la historia premoderna hombres y mujeres se juntaban a partir de los acuerdos de sus familias y los dictámenes de las tradiciones y las religiones. El amor romántico introdujo la idea, de una pasión que se opone a la convicciones sociales. Romeo y Julieta es el prototipo de esta pasión, como historia de dos jóvenes que se enamoran contra la voluntad de sus familias. Con el avance de la modernidad, en Occidente, la libre voluntad del individuo en cuestiones personales se hizo cada vez más indiscutible: si hay unión debe ser libre de imposiciones exteriores. Pero nuevas regulaciones aparecieron, esta vez no como imposiciones exteriores sino imperativos voluntarios. Si el estatus social o las propiedades en la era pre-moderna eran importantes porque importaban a la familia y si el amor romántico fue portavoz de un imaginario de rebelión subjetiva ante la imposición de la ley paternal -sin llegar nunca a derrotarla-, en la era post-romántica el cálculo ha cobrado peso no porque lo dice la familia sino el mismo sujeto: ahora los beneficios y los costes no los miran los padres, sino las personas directamente concernidas. El afecto y el deseo libre tienden a obedecer a una mentalidad de contable. En este perspectiva, el otro funciona como un instrumento en el trayecto del sujeto autosuficiente y solitario. Las diferentes aplicaciones digitales son una muestra evidente de esta instumentalización: el otro debe ajustarse a determinadas características (estatus socioeconómico, características físicas, intereses) para que haya coincidencia y que el encuentro pueda prosperar. La relación se ve como una inversión: no puede empezar a ciegas. La previsión del futuro es un valor por excelencia, y el “no me importa nada, sólo me importas tú” cobra la forma de una hoja de cálculo.



No es extraño que hoy en día una especie de ideología contractual domina los encuentrosiii: según esta lógica, cada persona debe relacionarse con el otro a través de acuerdos claros -ya que el mercado modela la experiencia. El acuerdo claro y mutuo se presenta como una manera de defender los derechos individuales en el marco de una relación amorosa y/o sexual. El tema es que no es fácil dejar las cosas claras cuando entra en el juego la atracción, el deseo. Demos un ejemplo de la dificultad de llegar a estos acuerdos claros: en los encuentros amorosos el deseo es asimétrico. Deseo a un hombre o a una mujer en mayor o menor medida que él/ella desea a mí. Uno de los dos teme más el rechazo que el otro. Así que uno de los dos llega a ser sujeto - de una o otra manera - al deseo del otro: acepta las exigencias del otro aunque el otro no acepte las suyas en el mismo grado. La relación es asimétrica, y la forma de esta asimetría es objeto de una constante negociación implícita entre las dos personas. No es predifinida y constante, aunque se puede cristelizar en unas pautas estandarizadas con el tiempo.



Se puede decir que lo que quiero, y lo que quiere el otro de tiene forma de un interrogante, de un movimiento indeciso y El encuentro se desarrolla de manera sutil en búsqueda de un encaje funcional. El encaje surge en la intersección entre dos deseos diferentes, intersección se construye como resultado de muchos pactos moleculares, sin plano predefinido. Para la lógica contractual, la falta de claridad, se ve como un peligro. ¡Por varias razones efectivamente lo es! Un encuentro es una construcción dinámica. Y cada construcción dinámica puede ser peligrosa porque presupone la existencia de una zona gris que puede conducir bien al acercamiento y encaje o bien al contrario -el encaje puede ser funcional o puede fracasar. El fracaso a veces toma la forma de imposición del deseo de uno sobre el otro, a no cabe duda - hay que repetirlo - que la lógica contractual es útil para proteger los individuos de posibles exigencias ilegitimas y de la imposición del mas fuerte. Es útil para evitar males mayores - especialmente situaciones de violencia. Sin embargo, esta utilidad conlleva también una problema: el contrato no solo limita las interacciones abusivas sino también condiciona las posibilidades de acercamiento, regulando el proceso que lo constituye y definiendo los sujetos implicados como personas cuyos intereses son antagónicos, y tienen la forma de un capital privado, que se debe mantener, invertir y aumentar. En este sentido lo que protege de la imposiciones ilegitimas, también puede bloquear las complicidades legítimas...



En otras palabras, la lógica de contrato impone una zona de seguridad entre los sujetos, necesaria desde el punto de vista de su libertad individual, no obstante esta zona funciona también como frontera, como zona de separación, que pretende anular los estados indefinidos. Los estados indefinidos, en los que no queda claro el deseo de cada uno, son partes constitutivas de la experiencia sexual y afectiva, porque los deseos individuales no preexisten antes de su co-articulación sino que se configuran en el proceso del encuentro. El deseo de uno se desarrolla en función del deseo del otro. Se puede decir que no hay un deseo que conduce a relación con el otro, es más bien la relación con el otro que activa o desactiva el deseo individual. Cada gesto, puede puede provocar incendios y también apagar fuegos... El encuentro es bajo construcción constante, así que lo que quiere y no quiere cada uno es objeto de una negociación verbal y no verbal continua, que tiene la forma de un flujo. Por eso, las pasiones surgen y también se degeneran muchas veces sin darse cuenta.



Efectivamente al final debe haber un deseo común, un deseo de crear una experiencia compartida. Sin embargo este deseo es siempre frágil, así que necesitamos re-afirmarlo en cada momento. En eso está la dificultad radical de los encuentros: el otro es huidizo e inconstante, en cualquier momento puede frustrar las expectativas, bien porque puede irse y abandonar el terreno de la experiencia común, bien porque, aunque se quede, lo que hace deja de gustar.  Y aquí esta el meollo de la cuestión: no hay contrato posible con el Otroiv –pocas cosas son mas inestables que la vivencia amorosa… Toda nuestra experiencia lo muestra: la indiferencia sucede encuentros apasionados. Las promesas de amor que se hicieron ayer, hoy no significan nada. El acuerdo explicito es importante como fórmula de protección ante actuaciones abusivas en un momento determinado, pero como directriz general es poco útil. No salva de la angustia de la pérdida, ya que los encuentros, cuando existen, lo hacen siempre bajo la sombra de la duda.


El intento de encontrar la “persona adecuada” siempre falla...

Toda la lógica de la economía y del neoliberalismo, que busca un mercado abierto, lleno de acuerdos contractuales y al mismo tiempo sin limites para el movimiento de personas y capitales, esta presente en la representación imperante del amor. Se comento antes el miedo al déficit: Hay que evitar las perdidas. -se buscan encuentros seguros, que puedan satisfacer pero no comporten riesgos. También hay que evitar los duelos. En la actual economía de los contactos, independientemente de si se busca el encuentro único o una acumulación de experiencias – no hay tiempo para perder en recuerdos y nostalgias. El duelo no es rentable, y por eso hay que suprimirlo lo máximo posible. Hay que agilizar los afectos y los deseos, evitar que se fijen a un objeto, hacer que circulen -como las mercancías. Primero quiero esta persona, pero quizás no tanto, quizás quiero también la otra. Si se mantiene una capacidad de amar, esta debe estar acompañada de una capacidad de des-amar rápido.



Efectivamente siempre en el mercado de los goces y de los afectos, como en el de los bienes, hay el sueño de un objeto que ofrezca satisfacción plena y la salida de eterno desplazamiento. El sueño de reposar satisfecho en algún lugar y en algún momento, y dar la búsqueda por finalizada es parte de la lógica del mercado y es lo que lo pone en movimiento. Es también parte de toda exploración vital- la vida es la búsqueda de la plenitud imposible -y por eso el mercado capitalista tiene tanto éxito, porque se acopla a la insatisfacción que es constitutiva del ser humano y la desplaza de un objeto del deseo al otro -en una navegación hacía alguna Arcadia feliz. Pero al mismo vez, el mercado -de los bienes y también el mercado de las relaciones - reprime la conciencia de que es imposible llegar a esta plenitud. Que es imposible vivir sin angustia y sin la sensación de la falta y que es necesario aceptar cierto grado de insatisfacción para salir del circuito de los constante transito de encuentros y personas. El mercado vende sueños falsos empujando al sujeto a una huida desde una producto al otro, desde una imagen a la otra. Y el amor contemporáneo sigue la misma dinámica: La insatisfacción se demoniza, conduciendo al traslado de una persona a otra. Cuando el goce rápido e idealizado habita la mentalidades, no hay reposo.



La inflación de la cantidad de estímulos -de posibles encuentros-, hace que todos parezcan intecambiables, hundiendo la persona en una situación de indecisión permanente, de duda obsesiva, en la que le parezca cada vez más imposible encontrar el Otro idealizado. Ante un mar de posibilidades, el deseo se vuelve fugaz. Y a medida que el deseo se hace fugaz, más difícil se hacer centrarse en un objeto y más desesperada se hace la búsqueda de la persona “correcta”.. Quizás eso explique que la gente que busca una pareja para “una relación estable”, descubre que le es imposible encontrar la persona adecuada con la que el movimiento de la búsqueda se podría cesar. Acostumbrados y acostumbradas de moverse siempre dudan demasiado de pararse, -pensando que “no, no ha llegado el momento”. Pero el momento no sólo ha llegado, sino también ha pasado, quizás cien veces. El mercado inmersa el amor en el perfeccionismo obsesivo. Así el movimiento desesperado en el mercado relacional sigue. Al final si se decide parar - con o sin cumplir el “objetivo” - eso se hace por el desgaste provocado por el paso del tiempo, y muchas veces con el sabor amargo de la decepción.


El acontecimiento-accidente

Afortunadamente hay accidentes: no todo afecto está atrapado por el mercado. Hay encuentros que rompen con la lógica de los cálculos. Hay momentos en los que, aunque se vea la imperfección inevitable del encuentro, el trayecto común sigue adelante. En cada situación particular siempre hay perfectas razones para dar por finalizado un encuentro y retomar la búsqueda del partenair. Siempre puede resurgir la idea que en otro lugar estaré mejor. El superyo contemporaneo dicta que “puedes y tienes que gozar más, hasta llegar a un goce perfecto”. Pero hay algo que rompe con este imperativo y permite despegarse de su dominio. Este “algo” es aquel afecto mutuo que va mas allá del imaginario de la pasión idealizada. Aquel afecto que abraza la particularidad del otro permitiendo una unión, que por ser radicalmente imperfecta -como toda creación humana-, se desvía decisivamente del Canon. Se puede entonces pensar que el amor que dure y que alivia es el que se opone a los ideales. Se puede pensar el esquema: pasión idealizada vs. afecto real. Por una parte, hay el  Canon, que es la promesa de un Otro idealizado e inexistente, que nos inmersa a una búsqueda sin sentido en el comercio de los goces y las relaciones. Es la perfección que promete el mundo de la economía neoliberal, que nunca se alcanza, y hace que cada persona desprecie lo que le caracteriza y que es su imperfección particular. Por otra parte,  es el el amor, que es la unión de dos imperfecciones particulares que confía en sí misma. Es la ruptura con el cálculo. Es la solidaridad entre dos fragilidades, que abre caminos para el goce mutuo del cuerpo y del mundo a través de la aceptación de lo real de la vida que no puede cambiar.




i Es una idea que se repite en psicoanálisis. Mi referencia concreta en este caso es el libro de Bruce Fink, “The Lacanian Subject. Between Language and Juissance”, 1995
ii Ibid, p.85
iii Sobre la ideología contractual parto del texto de Collete Soler, “Lo que Lacan dijo de las mujeres”, 2004
iv Ibid. Collete Soler





jueves, 7 de junio de 2018

Repetición enmascarada

                                                                       
1. política

Muchos y muchas han comentado que el nuevo gobierno de españa es progresista, intergeneracional-juvenil, femenista, prometedor. Las nuevas caras han traido esperanzas, que han llegado incluso a las personas mas escépticas. Y de esta manera, fiscales del estado y altos cargos de la Unión Europea se han visto como agentes del cambio...¿Pero los mandos de las estructuras estatales e interestatales, que están en el origen de los problemas que vivimos, pueden mutarse y cambiar algo? 

Nos guste on no, la política oficial  es un aliado de los mercados -las experiencias gubernamentales en la Unión Europea en las últimas decadas lo han mostrado con claridad. En España, socialistas y derecha introdujeron juntos hace años las doctrinas neoliberales (el límite del déficit) en la Constitución. La izquierda institucional aquí suele hacer lo que suele hacer toda la izquierda institucional Europea, lo que hizo también la izquerda “radical” de SYRIZA en Grecia: aplicar los dictámenes de los mercados y ser su aliado político ¿Cómo se puede esperar que este personal político ahora va a servir los intereses sociales?

Pero la política oficial española, aparte de lo mercados, tiene un segundo sostén: Una fijación paranoide crónica sobre la fuerza destructiva de ellos -“a por ellos” . ¿Quienes son ellos? Los tertulianos cada noche en la televisión española repiten: los independentistas, los pro-etaras, los populistas, los radicales. Al fondo quieren decir: los republicanos, a saber, los rojos. La angustia permanente del Estado Español es la resuscitación de la mobilización social  de los 30´ y por eso activa todo tipo de defensas -de violencias- contra todo lo que suena aquella mobilización. El pecado original de la Democracia Española, que es  la legitimación de la represión militar de los movimientos populares y obreros de la segunda República -y de miles de mujeres y hombres que querían llevar la palabra democracia hasta sus últimas consecuencias- se repite cada día mediante la persecución de cualquier disidencia política, ironicamente en el nombre del "Estado de Derecho". El partido socialista, - socialista y monárquico, híbrido extraño- ha pactado con el crímen y parece que  ja es parte de su historia, no de su condena. No sólo formó parte de la transición, sino que,  en los 80´, creó los GAL, y ahora elogia este “Estado de derecho”.  Gracias a estos pactos y elogios, la sangre de la II República se ha invisibilizado.  ¿Qué se puede esperar en este panorama? Res ipsa loquitur, decían los latinos. La cosa habla por sí misma.

2. politica, vida.

Ahora bien, si la gente llega a tener esperanzas por cualquier cosa, es porque el auto-engaño es una constante en nuestras vidas. Los humanos tendemos a ilusionarnos, aunque vivamos cosas que obviamente contradicen nuestra ilusión. La realidad  muestra que el Otro – el gran Otro  puede ser un  gobierno salvador, o qualquier figura que trasciende lo común,  que supuestamente sabe lo que no sabemos y nos puede dar lo que no tenemos- está aquí para repetirse, hacer lo que hacía siempre. Aceptamos  las  promesas de que este Otro nos va a tratar bien, que va a ser protector y cuidador. Y sabemos que eso no va a pasar, pero actúamos como si no lo supieramos. La falsa esperanza se acepta porque es un soplo de aire a la vida cotidiana, y es mas fácil buscar este aire, en lugar de asumir que en la vida y la política no hay nada que esperar de figuras milagrosas. El Otro está aquí para repetirse, quizás con buenas intenciones, pero  no puede escapar de su rol, o mejor dicho, el rol que le hemos dado. Así que lo que ahora se presenta como acontecimiento especial, no es sino una especie de constante retorno.

El momento dramático es cuestión de tiempo: Cuando la ilusión se descompone, empiezan los gritos, que el Otro ha traicionado la confianza depositada en él. Es el  grito del sujeto que se siente engañado, estafado, manipulado. Y aunque parece que se dirige hacía fuera, al fondo, se dirige contra la  propia ingenuidad  de este sujeto como víctima, contra su propia decisión de no ver lo que desde el principio ha sido obvio. ¿Cómo es posible en la vida política o fuera de ella  apegarse y someterse al mismo error , sólo porque ha cambiado las apariencias? No sólo es posible, sino que es lo que pasa mas a menudo. “Mitad víctima, mitad cómplice. Como todo el mundo” escribe el filósofo. Es una manera de sobrevivir, de seguir caminando . En  el mismo circuito, eso sí.


Así las cosas ¿es posible avancar? Lo es, pero desde otra perspectiva. No por la ilusión que genera la repetición cada vez que se disfraza de novedad, sino por el estado doloroso de la frustración que viene después,  y que enseña mucho, ya que las cosas revelan su modo de funcionar cuando fallan. El nuevo Gobierno, efectivamente, puede ser un avance:  lo será por la decepción que provocará y no por sus logros. Porque la acumulación de la frustración puede generar un giro. La desilusión es el momento de un posible (re)conocimiento: muestra que mientras no hay una crítica efectiva del  pasado, mientras no hay catarsis, habrá sólo repeticiones, falsas esperanzas y traiciones. Un pasado no tratado vuelve siempre en el presente bajo la forma de promesas anestesiantes y vacías. Pero en la política y en la vida hay que asumir la desolación de ser huérfano de idealizaciones para poder avanzar de verdad. Reconocer , por fin, que el discurso del gran Otro es siempre un fraude.  Y no es la supuesta inconstancia del Otro el origen del fraude - el Otro no es incostante, es repetitivo.  Es la inseguridad  del sujeto que le cree.

La caida de las expectativas deja una sensación  de desorientacion y al mismo tiempo un sabor de libertad. "Ahora, nada que esperar, nada que perder". No hay el  futuro que soñamos, no lo hay, y nunca lo habrá. Lo que sí que hay es un presente que se debe conquistar. La frustración muestra  que no se puede depender de las promesas del gran Otro, que siempre es huidizo, porque su perfección es imaginada... Conviene detectar las trambas de  las Arcadias felices en todos los campos, desde la política hasta el amor -tarea complicadísima, porque nadie puede vivir sin soñar.  Si se puede creer en el futuro, no es porque una figura excepcional  nos vaya a conducir a ello sino tejiendo complicidades con nuestras y nuestros semejantes, -con el otro no excepcional, digamos el otro con "o" pequeño- personas  radicalmente imperfectas como nosotras/os, y por eso aliados/as reales· menos de un futuro mejor, y más de un aquí y ahora compartido. 

Cuando se toma conciencia de eso, ya algo ha cambiado.