miércoles, 13 de abril de 2011

Otras narrativas del sufrimiento personal son posibles


El diagnóstico de una “enfermedad mental” es una de las posibles narrativas  de la experiencia del sufrimiento. Se basa en la idea de que en cada uno existe una esencia interior que puede ser normal o defectuosa y que es el punto de partida de nuestras conductas. Pero esta “esencia” interior es más resultado que causa de nuestras interacciones. La conciencia es el contacto social con uno mismo, decía Vigoksty. El “self” es el reflejo de nuestra trayectoria relacional, con lo cual las problemáticas personales, al fondo, son siempre problemáticas relacionales.
Se trata de una idea importante porque la cultura moderna ha cultivado la conciencia de que la persona es  responsable de sus éxitos y sus fracasos. El discurso dominante considera que la gente encuentra o debe encontrar su posición social según las capacidades que tiene. Tal vez el  “des-capacitado” puede encontrar una posición en esta jerarquía aceptando el espacio  que los otros le ofrecen. Pero incluso así,los valores sociales no le dejan ser otra cosa que un “descapacitado”, “enfermo mental”, “disminuido psíquico” etc.
¿Quiénes encuentran trabajo? Los mejores de los candidatos. ¿Quienes entran en la Universidad? Los mejores de los estudiantes. ¿ Quienes encuentran  novios y novias? Los mejores en la comunicación emocional o cosas por el estilo.  La idea es siempre la misma: los éxitos y los fracasos expresan lo que eres. Así que la gente se implica en una lucha sinfin de mejoría personal, de  encontrarse a sí mismo, de ser coherente. Una lucha condenada al fracaso ya que es imposible determinar una vida determinada por una multitud de influencias y relaciones.
La cultura individualista tiene tremendas consecuencias en momentos de crisis personales. Fuera de la perspectiva relacional, el sufrimiento se intensifica por la culpa que experimenta la persona sufriente por no habar conseguido ser lo que tendría que ser, una persona exitosa y eficaz. El supuesto apoyo por parte de la “comunidad”, hoy en día, es el apoyo que confirma la superioridad de los normales. Nadie comenta como fuentes de malestar el aislamiento cotidiano, la pobreza relacional, las casas-celdas, la  continua comparación con los demás. Nadie dice que la gente sufre porque este mundo no es vivible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario